El acosador

mobbing acosador

¡Obviamente es un tipo/tipa encantador/a!
Algunas de las características del acosador (Tambien llamado Mobby) son:
1. Crea una estrategia para ganar adeptos.
2. Persigue un fin personal.
3. Tiene actitudes opuestas:
a. Es amable y cooperador con quienes lo apoyan.
b. Es incisivo y especulador con quienes no simpatiza.
4. Toca temas controversiales sobre la empresa.
5. Se queja constantemente de algo o alguien.
6. Es líder negativo con personalidad antisocial.
7. Carece de control personal.
8. Tiene temor de sus subalternos.
9. Maneja el lenguaje inapropiadamente.


Su modus operandi

Una vez reconocido el perfil de personalidad del mobby, es importante conocer cómo actúa dentro de las organizaciones, pues nadie que manipule comienza con la espada desenvainada; es decir, el proceso de acoso es lento y paulatino hasta que tiene la situación en su control y es cuando decide atacar para sus fines personales.
Vale la pena tener en mente el hecho de que un mobby, SIEMPRE persigue un fin personal que no tiene nada que ver con la misión de la empresa como conjunto.

Sus movimientos

1. Seducción: Sin esta fase no puede darse el acoso. En esta fase el mobby parece un “pan” y no ha manifestado su gran potencial violento.
2. Conflicto: Aparecen los roces; que pueden ser disputas personales puntuales, diferencias de opinión, persecución de objetivos diferentes o fricciones personales.
3. Acoso: El mobby adopta actitudes molestas de manera constante en contra de su víctima. Son acciones sutiles, indirectas y difíciles de detectar. Busca tocar el punto más débil de la víctima con el objetivo de llevarla al límite.
4. Resolución o continuidad del acoso: Lo que ocurra en esta fase depende del entorno pues la respuesta del entorno laboral es quien determina la resolución rápida del acoso o su continuidad. Si hay eco, sigue… si no hay eco, se detiene. Así de sencillo, pues el mobby no seguirá si no cuenta con el apoyo de los demás.